El vicio que Paul McCartney dejó hace siete años

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Cuando los Beatles publicaron en 1966 la canción "Got to get you into my life", dentro del disco «Revolver»), todo el mundo hizo sus cábalas para intentar averiguar quién era esa chica tan especial a la que se refería la letra. 

Pero la pregunta correcta no era a quién, sino a qué. Su autor, Paul McCartney, lo explicó más de tres décadas después en el libro de Barry Miles "Paul McCartney: Many Years From Now" de 1997: "Got to Get You Into My Life" la escribí cuando estaba sumergido en la marihuana

Siempre había sido un chico de clase trabajadora que no se drogaba, pero cuando empecé a consumirla, pero pareció que me sentaba muy bien. No parecía tener los efectos secundarios del alcohol y otras cosas, como las pastillas, de las que siempre me había mantenido alejado. 

La marihuana me gustó. Nunca lo pasé mal con ella y me pareció que me abría la mente, literalmente. La canción habla sobre eso, no está dedicada a una persona en particular, sino a la marihuana. Lo que quiere decir es: "Voy a hacerlo, no es mala idea".

Esas mismas palabras fueron las que resonaron en su cabeza cuando Bob Dylan le ofreció su primer canuto dos años atrás, el 28 de agosto de 1964. 

El músico estadounidense se citó con los Beatles al completo para conocerlos en el Hotel Delmonico de Park Avenue, en Nueva York, y tras una breve presentación les sugirió fumar un poco de "buena mierda". Pero para su sorpresa, aquellos jovenzuelos jamás la habían probado.

Desde entonces, el bueno de Macca fumó prácticamente a diario durante muchos, muchos años.

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Ni siquiera hizo una parada en su consumo el día que fue invitado al Palacio de Buckingham por la mismísima Reina de Inglaterra.

McCartney, que hoy cumple 77 años, lleva siete sin fumar cannabis. Lo dejó en 2012, poco antes de cumplir 70, cuando su hija Beatrice le pidió a papi que se cuidase más. "Que por qué la dejo ahora", dijo el ex Beatle. 

"Porque no quiero dar mal ejemplo a mis hijos y nietos. Es por responsabilidad, y porque ya he tenido suficiente. Ahora, en vez de fumarme un canuto me bebo un vaso de vino o una buena margarita"