Viral: «La sal y el hielo» otro juego mortal

El entretenimiento de los adolescentes se ha convertido en actividades peligrosas en las que ponen en riesgo su integridad física y hasta su vi­da. El mal uso de las redes sociales es un factor fundamental para que ciertos desafíos se vuelvan vi­rales y en pocos días se extiendan a distintas partes del planeta.

Hasta ahora, estos extraños méto­dos de autoflagelación no se han podido detener, considerando que lo virtual viaja mucho más rápido y la sociedad adolescente está a la orden del día. Tiempo atrás había surgido el desafío “de la sal y el hielo”, que volvió a es­cena gracias a las redes sociales. Este consiste en colocarse dichos elementos sobre el brazo, cuyo efecto es inmediato y genera que­maduras en apenas segundos, indicó la página Crónica

 

Especialista 

Marta Braschi (MN 89.089) es médica toxicóloga Del Hospital Ricardo Gutiérrez. Acerca de esta extraña combina­ción, le ex­plicó a este medio que “la sal disminuye la temperatura del hielo, entonces el efecto es mucho más rápido. Por eso, las lesiones son mucho más importantes. Es como meterse en un frigorífico (refrigerador)”.

Los cortes provocados por el jue­go de la Ballena azul es uno de los métodos más conocidos de auto­lesionarse. Pero, detrás de esto, hay otras conductas que no se han hecho del todo públicas pero no por ello dejan de ser peligro­sas. “También hubo casos de in­toxicación con quemadura de la córnea producto de colocarse al­cohol en los ojos. Ellos dicen que de esa manera no van a tener resa­ca”, explicó la especialista, quien destacó que las lesiones son en su mayoría con “lastimaduras con cúter”. Y agregó: “La adolescencia es una etapa de experimentación de estas cosas raras”.

Visión psicológica 

Por su parte, el psicólogo Hugo Ortiz (M.N. 67), quien se desem­peña en el Poder Judicial de San­tiago del Estero, explicó en este medio que estas actitudes “antes no se presentaban” y mucho tiene que ver “el fácil acceso a la infor­mación” que “los chicos no saben manejar”.

Entonces, sucede que “empiezan a copiar ese tipo de conductas por la necesidad de sentirse parte de un grupo”. Y señaló que la característica principal de la adolescencia es “tras­gredir la norma, buscas cosas que los lleven más allá del límite”.

En relación con esta etapa de la vida, el licenciado agregó: “Es conflicti­va y compleja desde todo punto de vida, porque comienzan a con­formar una estructura en su per­sonalidad para adquirir una identidad”.

También se refirió al rol de los pa­dres en los adolescentes y sostuvo que “antes se tenía más presente a la autoridad paterna. Hoy hay un desdibujamiento de esa figura. Ha cambiado mucho en los últi­mos años”.

Al respecto, Ortiz agregó que “un chico de 12 o 13 años ahora discute frente a una madre, antes eso era imposible verlo, pero no dejan de ser con­flictos naturales”.

“He conocido muchos casos de cortes en el brazo y a la altura de ingle, por eso los padres están re­alizando consultas por este te­ma”, resaltó el licenciado.

Las redes sociales, las imágenes e ideas que llegan desde otras culturas y la necesidad de no quedar fuera de un grupo son puntos fundamentales a la hora de en­tender por qué los adolescentes de hoy acceden a autolesionarse, sin tener en cuenta las consecuencias.