Le cuelga dos veces al Papa al pensar que era una broma telefónica

Primera hora de la mañana, estás en tu casa desayunando, suena el teléfono y un hombre con acento argentino te dice que es el Papa Francisco. ¿De verdad creerías eso? Seguramente no. 

Pues eso es lo que le ocurrió en dos ocasiones a este ciudadano italiano, que escribió hace tiempo al Vaticano para recibir la bendición del Pontífice para aliviar su enfermedad. Francisco ha convertido ya en habituales las llamadas a los desconocidos que le escriben para charlar un rato y confesar sus miedos y riesgos de la vida.

Finalmente, a la tercera fue la vencida y tras colgar dos veces al Papa Francisco, Rabuffi volvió a coger el teléfono y pudo hablar con el Pontífice. «Me quedé sin palabras, pero Francisco vino en mi ayuda y me dijo que lo ocurrido le parecía gracioso», asegura este ciudadano italiano.

Tal fue la situación (de vergonzosa) que el propio Rabuffi acudió el pasado miércoles al Vaticano a una audiencia general con Francisco para presentarle sus disculpas en personas.

Agencias