Impresión de alimentos puede llegar a revolucionar nuestro modo de comer

Las impresoras 3D se utilizan en la actualidad para producir ciertos objetos, pero algunos investigadores han comenzado a explorar la forma de desarrollar soluciones de comidas personalizadas utilizando esta tecnología, para que las personas de más avanzada edad, por ejemplo, puedan consumir algunos productos que no pueden disfrutar de la manera tradicional.

 La impresión 3D permite deconstruir los alimentos, modificar su contenido nutricional, reconstruirlos nuevamente mediante impresión y presentarlos en la forma que se desee, de forma que les resulte familiar.

“La dificultad para tragar y masticar, junto con la pérdida de apetito y los cambios en la percepción del gusto y olfato, son factores importantes en la prevalencia de la malnutrición de ancianos y la consecuente aparición de enfermedades no transmisibles relacionadas con la dieta”, alerta Berta Álvarez, directora de proyectos de I+D de Biozoon.

 

 La textura se adapta para ser más fácil de tragar y también permite calibrar la cantidad de azúcar, sal y grasas, ya que la preparación de la comida sigue siendo de la forma tradicional. Como dice Álvarez, “la idea es que platos como la carne de cerdo con patatas, se puedan llegar a imprimir a gran escala directamente en un plato con las impresoras 3D ubicadas en las cocinas de las residencias de ancianos”.

La impresión 3D permite construir y modificar el contenido nutricional de los alimentos, antes de reconstruirlos nuevamente mediante impresión y presentarlos en la forma deseada Anirudh Agarwal, fundador de Anrich3D, argumenta que algunos alimentos como las verduras de hoja verde, los cereales integrales y frutas, tienen un gusto adquirido para la mayoría de los pequeños. 

Te puede interesar: Xbox confirma que la Series X se lanzará posiblemente en noviembre

“Con suficientes formas, podemos crear un juego narrativo donde los más pequeños desbloqueen nuevos personajes si obtienen un número de puntos al terminar las comidas impresas en 3D y responden preguntas sobre la identificación de los ingredientes y su contenido nutricional”, dice. A través de esta experiencia gamificada, se exponen repetidamente a ingredientes saludables, adquieren su sabor y aprenden sobre nutrición y alimentos en el proceso.

 

La nutrición personalizada con impresión 3D parece presentar otras ventajas. Por ejemplo, según Agarwal, su aplicación clave es la nutrición personalizada para hospitales y centros asís. Como los alimentos deben convertirse en una pasta para la impresión 3D, él asegura que se podría reducir el desperdicio general de alimentos en la preparación a gran escala.

CHEF DE BANGKOK

Sin embargo, José Esquinas, ingeniero agrónomo que ha trabajado durante dos décadas en la FAO, señala que puede existir un riesgo con la tecnología 3D. Como no se ve lo que está dentro de la comida preparada, pueden no utilizarse los mejores productos. “La presentación es fundamental, ya se dice que comen más los ojos que la boca, o que la comida tiene que entrar por los ojos. Pero lo esencial es la materia prima, la base de la salud. 

 

En estos momentos hay limitaciones para su producción a gran escala, como el rango de textura que se puede imprimir, y la capacidad de producción, ya que la duración de la impresión obviamente depende de la complejidad de la forma y la impresora utilizada. 

Pero Agarwal concibe la impresión 3D de alimentos para la producción en masa y dice que con suficiente proliferación, “habrá impresoras 3D de alimentos en cada cafetería de la oficina, restaurante, hotel y máquinas expendedoras totalmente automatizadas en todas partes para que, sin importar dónde se encuentre o cuándo, siempre pueda obtener la comida más óptima desde cualquier lugar”, informó El País.