TN8

Denuncian horrendo caso de maltrato animal en comarca Los Vanegas

Foto: Perro que sufrió maltrato en Ctra. a Masaya / TN8

Este lunes en la comarca Los Vanegas, en el kilometro 12.3 de la Carretera a Masaya, pobladores reaccionaron indignados ante un condenable caso de maltrato a un perro.

Un hombre identificado como Henry José Urbina, de unos 30 años, supuestamente bajo los efectos del licor sin motivo alguno le propinó tres certeros machetazos a este perro, que lo dejó desangrado.

El caso se tornó viral en las redes sociales donde los cibernautas condenaron este cobarde y cruel ataque.

“Esta ya es la tercera vez que este hombre hace lo mismo. Cada vez que anda tomado se torna violento y hoy sin piedad me le propinó tres machetazos que casi me lo mata. Nosotros denunciamos el caso a la policía para que se haga justicia y que también se haga responsable de los gastos del veterinario”, dijo doña Estela Manjarrez, dueña del can herido.

Además Paola Manjarrez, hija de la dueña del perro, afirmó que “solo en este día ya es el tercer perro que machetea. Aquí otras personas te pueden dar testimonio que han venido a recoger sus perritos en el monte con sus orejas partidas. Este es un acto inhumano, por eso pedimos a la policía que haga justicia por que no sé cómo este hombre puede tener corazón para hacer esto».

Foto: Sujeto acusado de maltrato animal / TN8

Denuncia del maltrato animal

El caso fue denunciado ante las autoridades policiales de la estación V, donde se espera se puede detener a este sujeto; quien según vecinos, cada vez que anda tomado se torna violento y con este son ya tres veces que ha macheteado perritos en esta comarca.

Se espera que se haga justicia para que este caso sirva como precedente ante otro tipo de maltrato hacia los animales.

El 11 de mayo del 2011 en Nicaragua se aprobó la Ley 747 ley para la protección y bienestar de los animales domésticos y animales silvestre domésticos; sin embargo la falta de conocimiento, amor y cultura hace que se desconozca sobre el tema.

Nota elaborada por: Benedicto Balmaceda

Salir de la versión móvil