Después de un largo proceso judicial realizado a puertas cerradas en el Complejo Judicial de Boaco, el juez Julio Acuña dictó sentencia final de 18 años de cárcel por agresión y violación en perjuicio de un docente jubilado originario de la comarca Cerros Largo de Boaco.
Durante el proceso, se presentaron pruebas y evidencias clave, incluyendo el testimonio de la víctima y sus familiares; además de los resultados de los médicos forenses, para determinar con exactitud cómo ocurrieron los hechos este pasado 18 de enero en las cercanías del mercado municipal de Boaco.
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En las cámaras de vigilancia de un negocio quedó captado cómo ocurrieron los hechos, visualizándose claramente los rostros tanto de la víctima como del agresor.
El profesor, de 54 años de edad e identificado con las iniciales W.C., estaba dormido cuando el dueño del negocio le habló y le sugirió que se fuese a su casa, ya que la zona era peligrosa. Sin embargo, la víctima no hizo caso y permaneció en el lugar. Momentos más tarde, el comerciante se retiró; dejando solo y dormido al docente.

Condena por crimen en Boaco
Fue entonces cuando Kevin Gregorio Valle, de 25 años, encontró a la víctima en estado de indefensión debido a su grado etílico. En ese momento, procedió a quitarle el calzado y la vestimenta, lo que provocó una reacción de la víctima al intentar defenderse. Esto desató la furia de Valle, quien lo agredió repetidas veces con piedras en el rostro y la cabeza; seguido de una violación en la que utilizó pega industrial en sus partes íntimas.
Los desgarradores gritos de la víctima alertaron a los vecinos, quienes llamaron a las autoridades. La víctima fue trasladada en estado reservado al Hospital José Nieborowsky de Boaco; donde recibió atención médica en cuidados intensivos.
Un delito grave y espantoso

El juez Acuña, en su sentencia, destacó la gravedad del delito y la vulnerabilidad de la víctima, además de señalar que, aunque estuviera en estado de ebriedad; su integridad física no debía ser vulnerada.
La víctima, quien ahora se encuentra en proceso de recuperación física y emocional con el apoyo de su familia, agradeció que el juicio se realizara de manera rápida y que se dictara sentencia; afirmando que personas como el agresor no pueden andar libremente en las calles.