Ninguno es candidato, todos son delincuentes y patricidas

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Foto: ¡Un grito por la paz en el día internacional de condena a la violencia contra las mujeres!/Cortesía

Nicaragua es el país que tiene más “candidatos presidenciales” en el mundo, con la originalidad que son candidatos sin partido, sin programa, sin proyecto, sin bandera, sin bases, sin apoyo popular y con el elemento en común que todos sirven a los intereses gringos como asalariados e intermediarios de EEUU en su agresión contra Nicaragua.

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¿A dónde se habrán inscrito para ostentar tal condición?

A los que destrozaron el país en el 2018 les llamaron “estudiantes”, cuando todos sabían que no lo eran. Se supo fehacientemente de donde sacaron a las hordas que asolaron el país.

Ahora a los que les entregaron el dinero para que organizaran y aseguraran las múltiples acciones delincuenciales que perpetraron contra el pueblo, les dicen “candidatos presidenciales”. Todo lo hicieron bajo un plan orientado por la CIA y con un fuertísimo flujo de dólares.

Antes de poner en marcha el plan que les hizo llegar la Casa Blanca prefabricaron muchas ONG que en su mayoría tenían en sus objetivos, temas claves como defensa de la libertad de expresión, consolidación de la democracia, gobernabilidad…etc. con estos conceptos en los que no creen embaucan a los incautos.

Estas organizaciones, sin ningún asidero con la realidad del país, les sirvieron para reclutar jóvenes mediante la puesta en marcha de planes atractivos de capacitación y entrenamiento a jóvenes en política, redes sociales, activismo en favor de los derechos humanos y del medio ambiente. Estos grupos son los que insurgieron, con violencia inusitada, y mancomunados con la Conferencia Episcopal, en el 2018 pretendiendo arrogarse el liderazgo de la juventud nicaragüense que nunca tuvieron, ni tienen, ni tendrán.

Entrenaron a muchos jóvenes en el uso de las redes sociales y los adoctrinaron en contra del gobierno nacional y a favor del de las barras y las estrellas, con la ilusión de que se complementaran con los que ejecutaban las acciones terroristas para derrocar, a lo más en una semana, al gobierno electo por el voto popular. Fracaso total, visible y evidente.

Otros grupos e individuos recibieron fondos para captar, mediante pago, a quienes destruyeron instituciones, quemaron reliquias históricas y culturales, derribaron rótulos y las estructuras metálicas que simbolizan el amor a la vida; crearon campos de concentración mediante los tranques con que secuestraron a algunas poblaciones durante más de tres meses; torturaron, violaron, asesinaron; impidieron el paso de las ambulancias con enfermos graves que allí murieron.

A la par de crear todas esas ONG ad-hoc, de financiar grupos terroristas, compraron y reclutaron medios y periodistas “independientes” (más que independientes venales o mercenarios) a los que capacitaron en el uso del Manual elaborado en la Casa Blanca.

Y así se ejecutó y se sigue intentando ejecutar, el plan de los gringos que persigue derrocar, mediante el terrorismo y la violencia, a Daniel Ortega y exterminar el sandinismo.

Este ciclo comenzó como en el 2011 -o tal vez antes- en el que la más confiable para los gringos presentó un proyecto, cuyos contenidos ya le habían sido orientados por los yanquis, en defensa de la libertad de expresión, de la democracia, del voto, la gobernabilidad… bla, bla, bla.

Aprobado el proyecto, que los mismos gringos le pre elaboraron, vinieron los millonarios desembolsos para intermediarlos a distintos agentes involucrados en el siniestro plan, en el que medios de comunicación y periodistas mercenarios, llevaban la voz cantante y se auto proyectaban como líderes de un “movimiento” – inexistente- de masas antisandinistas.

Al ser las caras y voces más visibles por contar con radios, televisoras, programas y periódicos comprados y mantenidos con fondos de una potencia extranjera, Estados Unidos orienta que a sus reos comunes, a los que le ejecutaban su plan terrorista y que por tal razón hoy son procesados, se les denomine “aspirantes y candidatos presidenciales”.

Con esta falacia, persiguen ocultar que se les procesa por delitos, el primero de ellos, traición a la Patria, para manipular a la opinión pública internacional, tan proclive a creer en todo lo que dicen los medios pro imperialista.

Por Margine Gutiérrez
• Radio La Primerísima
• 6 de julio de 2021
• OPINIÓN