Médico «ebrio» es atado tras intentar abrir la salida de emergencia

medico

Video de YouTube muestra que aterrorizados pasajeros de un vuelo de Bangkok a Moscú se ven obligados a amarrar al médico Vadim Bondar, luego de que este pusiera en peligro la vida de sus compañeros de viaje al intentar abrir la salida de emergencia a pesar de que se hallaban ya en las alturas.

El anestesista ruso se volvió "extremadamente agresivo" luego de beber una botella de ron durante su vuelo, según muestra video de YouTube.

Por ello, los demás pasajeros lo redujeron y lo ataron en un asiento durante cuatro horas antes de que el avión aterrizara en Moscú, según reporta el medio británico Mirror.

"Lloró cuando sus brazos y manos estaban atados. Siguió sollozando y diciendo: 'Mis manos están atadas, no puedo respirar', según los testigos que aparecen el video de YouTube.

La portavoz de Aeroflot, Vera Abanina, dijo que el pasajero era de clase económica y aunque no se hallaba completamente ebrio, él violó el orden público.

Te puede interesar: Enfermera confiesa que intercambió a 5 mil bebés por diversión

"Era extremadamente agresivo, amenazaba y humillaba a los asistentes del vuelo", reveló la funcionaria.

Luego añadió que Bondar gritó e hizo todo lo posible para crear la máxima incomodidad para los demás pasajeros del vuelo.

"Se encontraron dos botellas de alcohol confiscadas al pasajero. No reaccionó a las advertencias verbales y escritas de la tripulación", siguió explicando.

"Otros pasajeros y la tripulación actuaron juntos" para atar al revoltoso pasajero, según narró Vera Abanina.

El doctor Bondar, quien se especializa en ayudar a pacientes en condiciones críticas causadas por el alcohol y las drogas fue entregado a la policía a su llegada a Moscú

Si bien es cierto que los detectives aún no deciden si acusarán, el principal investigador criminal de Rusia, Alexander Bastrykin, exigió una investigación completa de lo que sucedió en el vuelo.

También puedes ver: Fue al hospital por un dolor de muela y terminó violada y asesinada

Hasta el momento, el médico admitió que sí bebió alcohol en el vuelo, pero solo "para pasar el tiempo".

Luego, se disculpó con los pasajeros del vuelo, a través de la televisión rusa y negó que sus motivaciones hayan sido secuestrar el vuelo.

Además, narró la incomodidad de la que fue víctima mientras se hallaba atado.

"El cinturón se estaba introduciendo en mi vena yugular y en la laringe, lo que dificultaba mi respiración", dijo.

También denunció que le inyectaron un "medicamento desconocido" y que una gran cantidad de dinero en efectivo, alrededor de 1000 euros, faltaba de su equipaje de mano después de que el avión aterrizó.