Protestan en Estados Unidos contra la violencia policial frente a la Casa Blanca

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WASHINGTON. Estados Unidos vive este sábado nuevas movilizaciones, con una protesta que comenzaba a formarse en la mañana fuera de la Casa Blanca, jornada que también estará marcada por una ceremonia de despedida para George Floyd, cuya muerte suscitó un ola de manifestaciones no vista en décadas.

A cinco meses de las elecciones presidenciales y en un momento en que Estados Unidos todavía lucha contra el coronavirus, la muerte de Floyd, el 25 de mayo en Minneapolis después de que un policía blanco lo asfixió con la rodilla atizó el debate sobre las desigualdades que sufre la población negra.

 

El incidente abrió el debate sobre la brutalidad policial y las desigualdades que fueron agudizadas por la crisis de la pandemia, que mostró que los ciudadanos negros sufren tasas de mortalidad desproporcionadas, con mayores tasas de desempleo.

Este sábado, miles de personas se manifestaron también en Londres, Pretoria, París, Berlín y Sidney, entre otras ciudades. 

En Washington se esperan decenas de miles de personas en las calles, bajo un sol tenaz.

Desde temprano había un importante dispositivo policial, especialmente cerca de la Casa Blanca, constataron periodistas.

En la plaza La Fayette delante de la Casa Blanca -habitualmente un espacio para los turistas- está cerrado desde el fin de semana pasado tras una protesta que derivó en incidentes violentos y ahora hay una reja de varios metros para impedir el paso.

En Washington, la alcaldesa demócrata Muriel Bowser esta enfrentada con el presidente Donald Trump después de que el lunes el mandatario ordenara reprimir una protesta frente a la Casa Blanca.

 

El viernes la alcaldesa rebautizó este punto de la ciudad como Black Lives Matter (Las vidas negras importan) y un grupo de activistas pintaron ese mensaje en el pavimento con letras amarillas.

Polémica por la actuación de la Policía 

 

En medio de las movilizaciones, aumenta el debate en Estados Unidos sobre la represión de las protestas, que son las más importantes desde la década de 1960 durante la época de la lucha por los derechos civiles.

La difusión de unas imágenes en Buffalo, Nueva York, que mostraban a un policía empujando a un anciano y un contingente de agentes pasando por el lado mientras el hombre sangraba por los oídos provocó indignación.

Esta serie de protestas plantea uno de los grandes desafíos a la tumultuosa presidencia de Trump.

 

El mandatario condenó la muerte de Floyd pero también se refirió a los manifestantes como "matones" y "terroristas" y ha sido acusado de exacerbar las tensiones.

 

Una agrupación de derechos humanos interpuso una demanda contra Trump después de que las fuerzas de seguridad dispararan gas lacrimógeno para dispersar una protesta pacífica el lunes para despejar el lugar para que el presidente posara delante de una iglesia que resultó dañada por las protestas.

Estas manifestaciones se producen en un momento en que el país no ha superado la pandemia del coronavirus y muchos expertos han advertido que estas movilizaciones podrían atizar nuevos brotes, informó AP.