Médicos no tienen explicación por muerte de quinceañera que “resucitó”

Ante la curiosidad que ha generado en Honduras la noticia sobre la muerte de Nelsy Yamileth Pérez (15), quien “resucitó“ dos días después de haber sido velada y enterrada por sus familiares, médicos del Hospital Mario Catarino Rivas manifestaron no tener una explicación del caso.

El doctor Merlin Fernández, miembro de la junta directiva del sanatorio, señaló que ante lo sucedido, el cadáver fue remitido a la morgue del Ministerio Público (MP), donde se realiza una serie de estudios para conocer las verdaderas causas que provocaron la muerte de la joven que tenía dos meses de embarazo.

“Para nosotros este caso es algo insólito, ya que nunca se ha dado aquí; la menor fue declarada muerta por causa natural, por lo tanto, no se remitió a Medicina Forense, si no que se le entregó a los familiares de manera directa” comentó.

Indicó que la quinciañera ingresó el pasado miércoles a eso de las 10:00 de la noche y que desde ese momento se le brindó la atención adecuada; sin embargo, debido a las complicaciones de salud que presentaba falleció dos horas después.

“La joven fue atendida por ginecólogos y pediatras, debido a su embarazo. También se le practicó varios exámenes con los cuales se confirmó que presentaba un problema de evento cerebrovascular y una insuficiencia cardíaca con un edema agudo de pulmón; mismos que le causaron la muerte y se dio como fallecida” enfatizó.

Señaló que tras enterarse del insólito caso y que el cadáver fuese ingresado a la morgue, han permanecido en constante comunicación con Medicina Forense para conocer los resultados de la autopsia que estaría lista en el transcurso de la próxima semana.

En cuanto a la posible demanda que familiares de la menor podrían interponer en contra del hospital, comentó que todo el personal se encuentra tranquilo, ya que no hubo ningún tipo de negligencia en el caso, pues ella recibió la atención médica necesaria.

Sepultada dos veces

tumba

Nelsy Yamileth Pérez, fue velada al menos 24 horas y enterrada en un cementerio ubicado en la aldea de La Entrada, municipio de Nueva Arcadia, Copán, pero el pasado viernes los parientes escucharon sonidos provenientes de la tumba. Una amiga reveló que durante el velatorio se acercó al féretro y vio a la ahora occisa que le guiñó los ojos y se quitó el pintalabios.

Por esa razón procedieron a abrir el sepulcro, detectando que el vidrio del ataúd estaba roto y que ella tenía una mano golpeada, por lo que le tomaron el pulso y aseguraron que estaba viva.

Estos la trasladaron a una clínica privada y al ser examinada, los médicos les informaron que no presentaba signos vitales y fue por segunda vez declarada muerta.

Medicina Forense realizó el levantamiento del cadáver el mismo viernes y fue ingresado a la morgue en la noche, pero sus familiares lo retiraron a la 1:00 de la tarde del sábado anterior.

Familiares que reclamaron su cuerpo, manifestaron que los forenses les indicaron que presentaba un golpe en el cerebro y tenía sangre coagulada; pero los resultados de los exámenes serán entregados en el transcurso de la próxima semana.

La Tribuna