Aumenta la cifra de muertos durante las protestas en Chile

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El Gobierno de Chile confirmó el fallecimiento de un ciudadano peruano en las masivas manifestaciones ciudadanas con lo que la cifra oficial de muertos aumentó a 19.

"Confirmamos el fallecimiento de un ciudadano de nacionalidad peruana, quien falleció de un disparo efectuado por un locatario en la comuna de Puente Alto (centro)", informó el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla en conferencia de prensa.

La víctima identificada como Agustín Coro habría recibido un disparo en la cabeza en el contexto de un saqueo a un local comercial, explicó la autoridad.

"De acuerdo a los antecedentes de Fiscalía, la víctima fue herida en causa de legítima defensa por parte del dueño del recinto, quien tenía su arma inscrita", señaló.

Además, informó que en la noche del 24 de octubre y la madrugada del 25 de octubre se detuvieron a 542 personas, y 33 civiles resultaron con lesiones de distinta consideración.

Cancillería de Perú emitió un comunicado de prensa informando la muerte de Coro y de otros dos fallecidos de ese país en Chile.

Sin embargo, el Gobierno del presidente Sebastián Piñera solo reconoció dos muertes de peruanos, y no incluyó a Julián Pérez de 51 años.

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Esta misma situación ocurrió con la Cancillería de Colombia, organismo que en un comunicado informó la muerte de dos de sus connacionales en Chile, pero sus fallecimientos no han sido añadidos al listado.

Las movilizaciones comenzaron el 14 del octubre debido a un alza de 30 pesos (menos de un dólar) en el precio del pasaje del Metro de Santiago, donde cientos de estudiantes y trabajadores saltaban por encima de los torniquetes de pago del tren subterráneo en las llamadas "evasiones masivas".

El 19 del octubre, Piñera cedió y anunció que el pasaje no subiría, pero con su anuncio las protestas no amainaron y tomaron un cariz mucho más intenso, con incendios y destrucción de varias estaciones del Metro, y decenas de manifestaciones en diversos lugares del Chile con marchas y "cacerolazos" (salir a la calle en masa a golpear una cacerola).

Ese fin de semana surgió la consigna "no son 30 pesos, son 30 años", evidenciando que la gente se estaba manifestando ya no por el pasaje del Metro, sino por temas más de fondo, por injusticias que se arrastran hace 30 años desde la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), y que, según muchos chilenos, se han ido profundizando también en democracia.

A pesar de que lo novedoso de estas movilizaciones es que no tienen un listado taxativo de exigencias, ni dirigentes ni organizaciones que la lideren, en la calle se pueden escuchar algunas de las principales demandas de la ciudadanía.