El fabricante de procesadores estadounidense Intel, con problemas ante un mercado de computadoras personales en reducción, cerrará su operación de ensamblado y prueba en Costa Rica y eliminará 1.500 empleos, dijo el martes un portavoz.
El plan para cerrar el sitio, que contribuye de manera significativa a las exportaciones de Costa Rica, sigue a otras medidas anunciadas por la empresa este año para recortar el gasto mientras intenta crecer más allá de las computadoras hacia el mercado móvil.
SAN FRANCISCO (Reuters)