Camisetas hechas con sangre y lágrimas PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Ramzy Baroud   
Viernes 17 de Mayo de 2013 15:26

Mientras hablaba con el corresponsal de la BBC en su destartalada habitación a la que llaman hogar en Dhaka, Bangladesh, un hombre sollozaba junto a su hija de 12 años. La cara del padre, surcada de arrugas prematuras, era la expresión misma de la angustia. Solo podría entenderlo un padre cuyo hija agonizara bajo gigantescas losas de hormigón sin que se pueda hacer nada. “Si está muerta”, decía, “lo único que quiero es enterrarla con mis propias manos, para saber al menos que finalmente he encontrado a mi hija”. Este hombre desesperado se deshizo entonces en lágrimas incontrolables.

Su hija Hamida había estado trabajando hombro con hombro con su otra hija pequeña que escapó milagrosamente al desmoronamiento de varias fábricas en el edificio Rana Plaza de Dhaka el 24 de abril.

Se recuperaron cientos de cadáveres, la mayoría de ellos de mujeres jóvenes y de chicas que vivían de su trabajo en condiciones extremadamente duras en las muchas fábricas de confección del país en las que se explota a los y las trabajadoras. Otros cientos de personas continúan atrapadas entre los escombros y se cree que están muertas. Muchas de las personas que fueron rescatadas tuvieron que sacrificar un miembro ya que esa era la única manera de rescatarlas.

Las imágenes de la devastación predominaron en las noticias varios días después de que se derrumbara el edificio de ocho plantas sobre casi 3.000 trabajadores míseramente pagados que ya estaban atrapados en otro sentido, en la interminable pobreza y explotación de los dueños de la fábrica.

Más de 3.5 millones de personas trabajan en las aproximadamente 4.000 fábricas del país, que generan cerca del 80% de las exportaciones totales de Bangladesh. Según algunos cálculos, el salario mensual de estos trabajadores de Bangladesh es de entre 70 y 100 dólares al mes. Según otros cálculos es aún menor, teniendo en cuenta que el salario mínimo del país ronda los 38 dólares al mes.

En declaraciones a la BBC el pasado mes de agosto Rosa Dada de [la compañía] Four Seasons Fashion Limited consideraba que la lógica del negocio es simple y convincente: “En Bangladesh el salario medio mensual de los y las trabajadoras textiles es solo entre 70 y 100 dólares. Si produzco aquí, el precio es mucho más competitivo”. La clave es la competitividad, aun cuando sea a expensas de empobrecer a personas que no tienen más opción que aceptar un salario miserable y unas condiciones laborales extremadamente peligrosas. Por supuesto, un ejecutivo de Four Seasons no aceptaría trabajar por 70 dólares al mes. Dada debe de saber que la mayoría de los trabajadores de la industria textil de Bangladesh son mujeres. Cuando se calculan las perdidas a largo plazo que provoca la muerte de una madre que trabaja en unas condiciones inhumanas no hay cifras ni estadísticas ni gráficos ni, indudablemente, intento alguno por parte de Dada de superar a los rivales que pueda hacer justicia a esta tragedia.

La historia del dolor de Bangladesh está salpicada de tragedia, de corrupción del gobierno y de codicia en estado puro. También implica a muchas compañías y distribuidores de la industria de confección en los países occidentales, China, Oriente Próximo y otros lugares.

Por otra parte, no sería exagerado afirmar que de alguna manera nuestro anhelo constante de precios baratos, el indomable deseo de “gangas” y la codicia por las marcas son posibles a expensas del sudor, la sangre, las lágrimas y, en algunos casos, los huesos quebrados de la mano de obra barata como Hamida, de 13 años.

[Las compañías] Walmart, Gap, JCP, Abercrombie, Kohl's y muchas otras tienen mucho que ver con esta historia. Algunas de estas compañías se siguen negando a emprender acciones reales para evitar futuras tragedias.

El desmoronamiento del edificio Rana Plaza no fue el primero de estos desastres y probablemente no será el último, especialmente porque el gobierno no emprende acción alguna al respecto, por no decir más.

Por lo que se refiere a la mayoría de las compañías occidentales, se limitan a recurrir a tácticas de relaciones públicas para eludir sus responsabilidades directas e indirectas, lo cual es opuesto a replantearse su absolutamente negligente actitud.

Es cierto que ha habido una gran cobertura de la tragedia por parte de los medios, lo cual es inaudito incluso para las pobres condiciones de trabajo del país. Pero durante muchos años ha habido muchas pruebas de que se ha abusado, humillado y sacrificado a los trabajadores y trabajadoras de Bangladesh en nombre del beneficio. Los propietarios explotadores suelen cerrar con llave las puertas de salida para asegurarse de que los trabajadores no pueden salir. Construyen sin permisos y las autoridades hacen la vista gorda ante sus muchas prácticas ilegales.

Según Human Rights Watch, el gobierno cuenta con 18 inspectores que se supone supervisan e impiden prácticas ilegales en las miles de fábricas del distrito de Shaka, que es el centro de la industria de confección. Los activistas de los derechos de los y las trabajadoras mantienen que se paga espléndidamente a los funcionarios por su silencio. Human Rights Watch afirmó que “los dueños de las fábricas, una fuerza poderosa en Bangladesh, con vínculos con altos cargos del gobierno, suele recibir con antelación el aviso de que va a haber una inspección”.

Hace exactamente cinco meses murieron 112 trabajadores en una fábrica de confección Tazreen Fashions cerca de Dhaka. Algunos trabajadores se arrojaron a la muerte de desde ventanas situadas a gran altura para escapar del fuego porque las puertas estaban cerradas. Entre los restos del edificio quemado también se encontraron las huellas de la complicidad de las compañías internacionales.

El Foro Internacional de Derechos Laborales (International Labor Rights Forum, ILRF) afirmó recientemente que “en Tazreen se encontraron productos con etiquetas de Walmart y ahora una de las fábricas del complejo Rana, Ether-Tex, había incluido Walmart-Canada en la lista de compradores de su página web”. Como era de esperar, “todavía se espera que Walmart contribuya al fondo de compensación de los y las trabajadoras destinado a las víctimas de Tazreen”.

Pero hay más cosas que Walmart y otros no han hecho todavía. Todavía no ha firmado el Acuerdo de Bangladesh sobre Seguridad e Incendios de los Edificios que, según el ILRF, es un “acuerdo vinculante legalmente que solo lo han firmado dos marcas globales y que (si se implementara) crearía unas inspecciones, transparencia y vigilancia rigurosas, y garantizaría que tanto los y las trabajadoras como sus organizaciones son parte integral de la solución”.

Para evitar el “lío” de las responsabilidades algunas compañías han decidido llevar a cabo sus propias inspecciones y, por supuesto, asegurarse de que los medios de comunicación conocen su supuestamente enorme esfuerzo.

Las dos compañías que han firmado el acuerdo son el minorista alemán Tchibo y PVH Corp, dueña de las marcas Calvin Klein y Tommy Hilfiger. Pero para que el acuerdo surta efecto se necesitan las firmas de dos más. Walmart, junto con otras gran compañías, todavía tiene que firmar.

Considerando la corrupción galopante y la extrema necesidad de Bangladesh de fondos extranjeros que en parte garantizan los 20 millones de dólares anuales procedentes de la industria, hay pocas esperanzas de que el gobierno haga mucho para solucionar la injusticia que impera actualmente.

No han tenido éxito los intentos de sindicar a los trabajadores de la industria de confección. Según se ha informado, la policía acosó al respetado defensor de los derechos de los y las trabajadoras Aminul Islam, se le intervino su teléfono y, según informó The New York Times el pasado mes de septiembre, “agentes de la inteligencia interna lo secuestraron y le golpearon”. Cuando el pasado 4 de abril desapareció durante cuatro días todo el mundo sabía quién era el culpable de ello. Dos días después se descubrió su cuerpo. Habría sido torturado hasta la muerte. Su pequeña oficina estaba en unas edificios de torres, algunas de ellas seguramente construidas sin permiso. Los y las trabajadoras de Dhaka perdieron un gran amigo, un aliado, con su asesinato. Ahora han perdido a cientos de sus igualmente pobres colegas cuyo salario completo apenas llega para comprar un producto de la marca Tommy Hilfiger.

El periodista alemán Hasnain Kazim y otros escribieron en Spiegel International online que “[...] el desastre […] provocó imágenes y sonidos que para muchos serán difíciles de olvidar. Por ejemplo, Rezaul recuerda vívidamente a una mujer con el pelo alborotado y la cara ensangrentada cuya pierna estaba inmovilizada por una columna de hormigón. 'Me pidió que le cortara la pierna y la liberara', afirmó. 'Dio la casualidad que yo estaba ahí'". La foto principal del artículo era la de una cabeza que apenas sobresalía sobre un montón de hormigón, mientras que el resto del cuerpo, excepto un brazo, estaba sepultado. Era el rostro de un joven guapo, con los ojos plácidamente cerrados y el brazo que tenía libre descansando delicadamente sobre los cascotes.

Lo más doloroso de esta tragedia es que era completamente previsible, pero quizá ni al gobierno ni a Walmart y las demás compañías les parecía un asunto lo suficientemente urgente como para emprender una acción decisiva con el fin de evitar a estas personas pobres una muerte horrible.

 
África lo merece PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Por Liliam Lee Hernández   
Viernes 17 de Mayo de 2013 14:54

malaria01_0

 

Cuando las estadísticas adquieren rostros, sentimientos, se hacen tangibles; adquieren otra dimensión. Lo que hasta ese momento era el inexplicable caos de ver, sin mirar; de oir, sin escuchar; de palpar, sin percibir puede en tan solo un segundo, en un milimétrico espacio de tiempo, trastocarse por un humano estremecimiento de la razón, a partir de ese breve instante se comienza a ver, mirando; oír, escuchando; tocar, sintiendo.

Es decidirse a no dejarse sustraer por una cotidianidad que a veces no nos da tiempo a reflexionar, que nos limita en ver como ajeno la dimensión de un problema que ofrece un sobrecogedor panorama. África trata de reinventarse a diario, de lograr más alentadores amaneceres, de convivir con sus instantes alegres e infinitas penurias, pero el destino se la ha puesto difícil a un pueblo que sin embargo, destaca por su insondable nobleza y generosidad.

Las imágenes muestran los cuerpos inertes de personitas que no alcanzaban los cuatro o cinco años, parecían dormidos, como en efímero reposo después de un vehemente día de retozo infantil, pero la realidad era otra. Aún no despertaban a la vida y ya habían sobrepasado su última vez. Tristemente ya pocos recordarán cuales fueron sus últimas sonrisas, la última de esas inocentes miradas que sobrecogen ante tanta ternura, la última de las palabras aprendidas en kiswahili, zúlu, kocsa, kisukuma, kinyamwezy, o cualquier otro, de los miles de dialectos que habla el continente africano.

Las estadísticas son más que números. Aproximadamente dos millones de personas fallecen cada año a consecuencia de la malaria. Niños menores de cinco años y mujeres embarazadas, sus principales víctimas. A pesar de la dimensión de lo que ocasiona esta epidemia en el continente africano y lo “mucho” que se hace para vencerla, las cifras no evidencian ninguna mejoría.

Las recetas, casi siempre firmadas por potencias occidentales, no están dirigidas a una cura definitiva, son apenas “jarabes” que actúan como paliativo, soluciones a medias muchas veces aceptadas por gobiernos y organismos internacionales que encaminan sus pasos hacia los derroteros marcados por el dinero.

En tan agreste contexto, una propuesta se abre camino. El Grupo Empresarial LABIOFAM desarrolla un Programa que ataca a la enfermedad desde sus cimientos al dirigir las acciones hacia el control de las larvas del mosquito que trasmite la malaria. Y esto lo complementa con el ofrecimiento de la transferencia tecnológica para lograr la sustentabilidad.

África lo merece. Es tiempo de que veamos, escuchemos, sintamos, todos los días de nuestra existencia, que en algún lugar de ese inmenso y rico continente, cada 30 segundo una vida se apaga.

 
La yuca y una "tragedia humana" que se avecina PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por BBC Mundo   
Jueves 09 de Mayo de 2013 16:19

alt"Nos estamos enfrentando a una tragedia humana". El investigador Clair Hershey se refiere así a la enfermedad que potencialmente amenaza la subsistencia de 300 millones de personas. No se trata de una pandemia humana aunque sí podría tener consecuencias devastadoras para el hombre.

Hablamos de la enfermedad del estriado marrón de la yuca, conocida en inglés como Cassava Brown Streak Disease (CBSD), que está avanzando alarmantemente del este al oeste de África, según advierten los expertos, y que potencialmente podría afectar también a América Latina.

Después del maíz y el arroz, la yuca -también conocida en América Latina como mandioca, casava y guacamota- es la fuente de energía nutritiva más importante del mundo.

En África es una fuente significativa de nutrición y de ingresos para 300 millones de personas.

Aunque de origen latinoamericano, su cultivo fue promocionado durante años en el continente africano como una fuente de nutrición segura por su tolerancia a las sequías y a los suelos poco fértiles.

Ahora los expertos advierten que la enfermedad del estriado marrón, causada por un virus, podría provocar una caída en su producción en África del 50%, con consecuencias fatales en el continente.

"Ya está causando estragos en el este de África y está avanzando hacia el oeste", le dijo a BBC Mundo Hershey, director del programa de investigación sobre la yuca del Centro Internacional de Agricultura Tropical, con sede en Colombia.

"Si llega a alcanzar a los grandes países productores del oeste de África, como Nigeria y Gana, sería absolutamente desastroso", advirtió el experto, y añadió que ello podría afectar a millones de familias.

Detener ese avance es precisamente el objetivo que reunió esta semana a expertos de todo el mundo en una conferencia en Italia.

Pero, ¿cómo se detiene a un enemigo casi invisible?

Un cáncer sin síntomas

La enfermedad se descubrió en 1935 en la costa este de África y durante varias décadas se consideró un problema menor.

Con el tiempo, con la propagación de cultivos de yuca y el desarrollo de cepas del virus más agresivas, el problema se fue agravando.

"Para 1989 había empezado a devastar cosechas en Uganda", explicó Hershey.

Uno de los grandes problemas de este virus es que los agricultores no se dan cuenta de que el cultivo está enfermo hasta que ya es demasiado tarde: los síntomas sólo aparecen en las raíces, que es lo que se consume.

"Sólo al cosechar y cortar la raíz se puede ver que tiene zonas podridas, o en casos severos la raíz entera está podrida y es completamente inservible", dijo Hershey.

Esta característica hace aún más difícil poder controlar la enfermedad.

Ninguna de las variedades de yuca actuales es resistente al mal del estriado marrón.

"En estos momentos hay muy pocos mecanismos o prácticas conocidas de control del virus", afirmó Hershey.

Es un insecto, la mosca blanca, la que transmite éste y otros virus que afectan a la yuca, al alimentarse de la savia de las plantas.

El aumento de las temperaturas ha causado también un crecimiento de la población de estos insectos, lo cual agrava aún más el problema.

Riesgos para América Latina

Según le dijo Hershey a BBC Mundo, los expertos están "bastante preocupados" por la posibilidad de que esta enfermedad pueda llegar a los cultivos de América Latina.

Eso a pesar de que hay regulaciones de cuarentena bastante estrictas sobre el movimiento de semillas de yuca, o de cualquier otra semilla, de África a América.

"Pero el movimiento sí sucede. La gente lleva semillas en maletas y eso nunca se sabe", afirmó.

"Esto es una gran fuente de preocupación para nosotros y queremos tomar medidas preventivas de manera que si la enfermedad llega estamos preparados", admitió.

Pero por el momento el riesgo no parece ser alto.

"Lo que nos da cierta esperanza es que el insecto que transmite la enfermedad no supone un problema ahora mismo en los cultivos de América Latina", dijo.

Sin embargo, los expertos sí han detectado la presencia de la mosca blanca en el Caribe y potencialmente podría trasladarse a grandes zonas productoras de yuca en Sudamérica, como Brasil, Paraguay o Colombia.

"Tenemos que supervisar los movimientos tanto del virus como del insecto, tenemos que estar muy atentos a eso", concluyó Hershey.

 
Malos tiempos para la prensa latinoamericana PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Hispan TV   
Jueves 09 de Mayo de 2013 16:14

Pic"Necesitamos romper el silencio. No es posible que haya lugares donde los periodistas, por el hecho de sobrevivir, se autocensuren. Tenemos que cambiar eso", advierte el director ejecutivo del Comité por la Libre Expresión (C-Libre), el periodista hondureño Héctor Becerra, amenazado de muerte en su país.


Honduras, México y Colombia son los países de los que más se habló en los dos días de la conferencia internacional "Hablar sin Riesgo", que finalizó este sábado 4 en San José de Costa Rica, organizada para conmemorar los 20 años de celebración cada 3 de mayo del Día Mundial de la Libertad de Prensa.


El encuentro se desarrolló con un mal precedente, pues en 2012 fueron asesinados en el mundo 121 periodistas, una cifra tal que la propia Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura ha calificado ese año como el "más mortífero para los medios". Según su escala, Siria, México y Honduras son los lugares más peligrosos para el ejercicio de la profesión.


Además, en la víspera de iniciar los trabajos en San José, el periodista Ricardo Calderón sufrió un atentado en Bogotá, lo cual hizo regresar viejos fantasmas al gremio de Colombia, donde prácticamente se erradicaron los asesinatos a periodistas en la última década.


A eso se suman las amenazas que recibieron Becerra en abril en Honduras y la organización internacional Artículo 19 en México, así como el asesinato y desaparición, en menos de una semana de dos reporteros en el norteño estado mexicano de Coahuila.


"Los países que encabezan desgraciadamente la lista de naciones en donde más periodistas se asesinan son México y Honduras ", dijo en la inauguración Janis Karlins, subdirector de Comunicación e Información de la Unesco.


Periodistas y activistas participantes en la conferencia admiten que la prensa en América Latina "no vive sus mejores momentos", ya sea por la violencia o porque enfrenta a gobiernos que han implementado políticas o legislaciones que buscan limitarla.


"La diferencia con México u Honduras es que en Colombia tiene un costo político muy fuerte matar a periodistas", explicó a IPS el director de la Fundación para la Libertad de Prensa de Colombia (FLIP), Andrés Morales.

Sin embargo, alerta Morales, si bien han disminuido y prácticamente se han eliminado los asesinatos de periodistas, no han disminuido las amenazas ni los hostigamientos. "Lo que ahora prevalece es la autocensura, pues los periodistas, sobre todo del interior de los países, tienen mucho miedo", dice.


Actitud evasiva del gobierno de México
El caso mexicano es más complejo, coinciden los analistas, pues por un lado hay importantes avances legislativos y de políticas públicas, pero por otro hay es evidente el interés del gobierno de negar el grave problema que tiene.


El viernes 3 fue aprobado un paquete de reformas legislativas en ese país que, entre otras cosas, permitirán que los asesinatos de periodistas sean investigados por el gobierno federal. Pero ese mismo paquete de normas dejó en suspenso la permanencia de la fiscalía especializada de protección a periodistas, creada durante la administración del conservador Felipe Calderón (2006-2012).


Además, el gobierno actual de Enrique Peña Nieto no se sumó al pilotaje del Plan de Acción de Naciones Unidas para la seguridad de los periodistas, como sí lo hicieron Nepal, Pakistán, Sudán del Sur e Iraq, aunque sí participó en las reuniones preparatorias, según confirmaron funcionarios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).


También fue notoria la ausencia de la delegación del gobierno mexicano que, sin embargo, había anunciado su participación en la conferencia de Costa Rica.


"El gobierno mexicano no quiere involucrarse en nada que tenga que ver con un escrutinio internacional y recurre a tecnicismos diplomáticos, como decir que no tuvo una invitación formal, para evadirse. Su ausencia aquí es una señal clara de cómo van a actuar con este tema", evaluó Ricardo González, oficial de Protección y Seguridad de Artículo 19.


"Me parece que es equivocado. De hecho, el gobierno mexicano ha perdido una gran oportunidad porque no sólo está aquí la Unesco, sino los expertos y donantes interesados en el tema, y era una buena oportunidad de mostrar los avances que si hay, a pesar de todo", dijo a IPS.


Plan de Acción de la ONU
La conferencia de San José lanzó un enérgico pronunciamiento contra de los actos de violencia hacia los periodistas y contra la impunidad e hizo un llamado a los gobiernos de los países que la integran para apoyar el Plan de Acción de la ONU.


"En los últimos 10 años, más de 600 periodistas han sido asesinados, muchos no cuando trabajaban en situaciones de conflicto, sino luego de hacer denuncias locales de corrupción, y nueve de cada 10 casos quedan en la impunidad", lamentó la directora general de la Unesco, Irina Bokova. "La violencia y la impunidad no pueden seguir así", sentenció.


Más tarde, en una conversación con periodistas, Bokova habló de la relación fundamental entre democracia y libertad de prensa. "Los medios son indispensables para la promoción de los derechos humanos, el desarrollo y la democracia", insistió.


En ese contexto, la organización estadounidense Freedom House dio a conocer su ranking anual de Libertad de Prensa, en la que considera "no libres" a seis países de América Latina, entre ellos México.


También la no gubernamental Reporteros sin Fronteras lanzó su lista de "predadores de la libertad de informar" de 2013, entre los que incluye al cartel mexicano conocido como los Zetas.


Premio a periodista etíope Reeyot Alemu
La Unesco entregó el premio de Libertad de Prensa a la periodista etíope Reeyot Alemu, encarcelada desde 2011. El premio fue creado en 1997 en memoria de Guillermo Cano, director del diario colombiano El Espectador, quien fue asesinado el 17 de diciembre de 1986 por órdenes del hoy desaparecido jefe narcotraficante Pablo Escobar. En la ceremonia se presentó el documental "Sin Censura", sobre lo que vivieron los reporteros del diario en esos días.


Ana María Busquets, viuda de Cano, colocó la medalla sobre una fotografía de Alemu, quien desde la cárcel envió un mensaje a los periodistas del mundo para que "hagan lo que puedan para detener la opresión a la prensa".


"Me preocupan aquellos que solo son escuchados a través de las voces de los periodistas. ¿Quién va a exponer sus verdades?", leyó en su nombre Alana Barton de la Fundación Internacional Femenina de Prensa (International Women's Media Foundation).

 
Siempre me hizo falta mi papá, dice hija del Che PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por amara Vidaurrázaga Aránguiz/Rebelión   
Jueves 09 de Mayo de 2013 15:32

Aleida Guevara, llega cálida y risueña. Tiene los mismos ojos que su papá. Esos ojos que hemos aprendido de memoria a través de las fotografías, los afiches, las pinturas y los estampados. Es parte de una generación en Cuba que desde la escuela repite la frase 'Pioneros por el comunismo, seremos como el Che´, levantando la mano a modo de promesa.

Llegó a Chile para presentar el libro "Evocación" de la editorial Ocean Sur, en el que su madre, Aleida March, recuerda a Ernesto Guevara, ese hombre de carne y hueso que conoció y amó en medio de la recién triunfante revolución cubana, y a quien dejó de ver cuando se marchó a la guerrilla en Bolivia.

Defiende con convicción las elecciones de su padre, asegurando que ella hubiera hecho lo mismo y sin embargo reconoce -en medio de lágrimas- que él siempre le ha hecho falta.

Aleida se reconoce heredera no solo del nombre de su madre, sino también del amor que ella le profesaba a Ernesto: "Yo aprendí a conocer a mi papá a través de todas las historias de sus compañeros, pero sobre todo a través del amor de mi mamá. Lo amé desde el primer momento de mi vida. Ella siempre intentó no ponernos a mi papá como el hombre que nos podía regañar o ponerse bravo. Ella siempre utilizó a mi papá como un ejemplo. ´El hacía esto, él hacía lo otro´, nos contaba, nos decía. Pero nunca nos exigió que teníamos que hacer lo que hacía él. Nunca lo utilizó como una presión, simplemente como papá. ¿Quién era papá, qué hacía papá y por qué papá no estaba? Todas esas cosas nos las fue contando de manera muy natural, y nosotros fuimos razonando con el medio en el que vivíamos y ella nos iba contando. Y fuimos aprendiendo a querer a un padre que en realidad no veíamos. Y después, cuando fuimos creciendo, llegamos a la conclusión absoluta de que a un hombre como este lo único que tú le puedes brindar es amor".

Cuando habla del Che, su padre, a Aleida le brillan los ojos, como mujer enamorada: "En primer lugar el Che es mi papá. Y es mi papá siempre. Cuando hablo de él me lleno de orgullo, porque no estoy hablando de un gran revolucionario solamente, de un hombre íntegro, completo. Estoy hablando de mi papá. Así que también hay una gran porción de amor filial en todo lo relacionado con él".

Reconoce en su propia vida la influencia de este hombre, alrededor del que todavía dice girar. Y tan así es que casi no le reconoce fallos:

Y siendo la hija de un héroe ¿Alguna vez que permitiste criticarlo como papá?

"Mira. A nosotros nos educan como martianos. Martí dijo 'El sol tiene manchas, pero emite tanta luz y energía que nosotros no le vemos las manchas'. A mí me pasa mucho con mi papá esas cosas. Nunca hay un hombre perfecto, siempre hay cosas que hacen que te des cuenta que no es un hombre perfecto. Pero dio tanto, fue tan completo en muchas cosas, que esos pequeños defectos se los dejo pasar".

¿Y cómo haces para compatibilizar tu vida de madre con tu compromiso social?

"Cuesta mucho siempre. Un día mi hija menor me dijo que cuando ella me necesitaba yo no estaba a su lado. Así es que tuve que hablar con ella, explicarle por qué yo lo hacía. Y cuál era la necesidad que había de que yo lo hiciera y no otra persona. Lo entendió, pero de todas maneras necesita a su mamá también. Y yo entiendo esa necesidad porque es la misma que he tenido yo. Pero a la vez le he mostrado que es necesario ser solidario con la gente, que es muy importante que todos tengamos conciencia que podemos ser mejores seres humanos. Y eso cuesta trabajo, pero es hermoso cuando se logra, tú te sientes mejor persona, mejor ser humano. Mi hija mayor me dice cosas muy hermosas siempre, me dice que está orgullosa de su mamá y cosas así, y eso lo valoro mucho. Cuando ellas están a mi lado y la gente me saluda y dice que me quiere, ella dice 'Yo no salgo más contigo', pero a la misma vez yo veo sus ojos y están llenos de orgullo porque su mamá es querida por otra gente. Entonces poco a poco vamos compensando las ausencias".

Para Aleida, la opción de su padre por la revolución sigue teniendo validez, puesto que significó la posibilidad de vivir en un país como el que hoy es Cuba, y del cual se siente orgullosa:

Tu padre escribe en sus textos sobre el verdadero revolucionario y lo describe como alguien que pospone lo individual y personal en pos del colectivo. Y eso significó en muchos casos posponer a las familias. ¿Tú crees que eso todavía es algo vigente?

"La familia no es un segundo tema. Es el tema más importante. Porque tú luchas precisamente para que esa familia pueda vivir bien, pueda vivir en plenitud, pueda tener más posibilidades de desarrollarse. Si mi papá no hubiera estado en Cuba, y no hubiera peleado en Cuba, bueno, a lo mejor hubiéramos tenido revolución, porque había un grupo de cubanos dispuestos a todo; pero a lo mejor no hubiera sido como la que tenemos hoy. Entonces en ese momento tú empiezas a pensar en el futuro de la gente por la cual tú estás luchando. Después se enamora, se casa con una mujer. En el libro 'Evocación' tú vas a encontrar precisamente algunas cartas donde mi mamá le ha contado cosas y él le responde 'Ayúdame Aleida. O me pidas lo imposible. Cuando yo te conocí, tú sabías quién era yo. Yo nunca te mentí, cuando nos amamos, nos casamos y tuvimos hijos, tú sabías cuál era mi decisión, yo iba a seguir hacia delante. Entonces ayúdame a continuar'. Y ella lo hace. A pesar de que ella siente esa pérdida extraordinariamente. Él es su primer novio, su compañero, su amante, padre de sus hijos, su maestro, su guía. Es todo. Y ella tiene que ayudarlo. Porque además ella piensa igual que él. Mi mamá es tan revolucionaria como mi papá. Y sabe que es necesario muchas veces sacrificarte tú, para poder hacer realidad un sueño. Tú no le puedes pedir a otro ser humano que haga realidad tu sueño, tienes que hacerlo tú, a pesar del sacrificio que eso conlleva. Y eso es verdaderamente lo que describen los verdaderos revolucionarios.

Pero además él dice 'El verdadero revolucionario está guiado por el amor'. Si tú no eres capaz de amar de verdad cómo entregas lo mejor de ti, cómo das lo mejor de tu vida por otra gente. Hay en este continente historias extraordinarias de amor, lindísimas entregas de hombres y mujeres que, a pesar de ese amor, decidieron ayudar a otra gente, y serles útiles a otra gente. Eso lo hacen los revolucionarios, eso es común. Claro, si tienes el problema de haberte enamorado de un compañero o compañera que no comparte realmente tus ideales, ahí estás mal. Pero si tú eres pareja de alguien que comparte tu vida contigo, que comparte tus ideales y tus principios, sabes lo que tienes que hacer, no hay vuelta atrás, están decididos a eso".

¿Y qué pasa con los hijos? Estoy pensando en ti pero también en una generación de hijos que no son prioridad para sus padres o para sus madres porque la prioridad es la revolución que es lo inmediato y que es lo urgente.

"Lo que pasa es que tienes que aprender a entender esas cosas, la revolución es lo inmediato y lo urgente por tu futuro. Por tu vida. Sin esa revolución, tú no vas a tener una vida plena. Sin esa revolución tú no vas a poder tener toda una serie de cosas garantizadas para tu vida. Yo nací ya en Cuba sabiendo que nadie me pisa, sabiendo que soy íntegra como ser humano, que no importa que yo sea mujer, tengo los mismos derechos que mi compañero, en igualdad de condiciones, y los defiendo. Porque mi sociedad me permite hacer eso. Pero va más allá. Cuba por ejemplo ya estaba liberada cuando mi papá decide seguir el camino. Pero Cuba necesita también solidaridad. No ser el único país de este continente que diga no a los Estados Unidos y que sea independiente. Cuba necesita también que otros pueblos digan haciendo lo mismo para poder aumentar la fuerza de todos nuestros pueblos y mejorar el mundo en el que vivimos, pero eso significa sacrificio, sino no funciona. Del cielo no cae nada, lo tenemos que hacer nosotros mismos".

"Depende mucho de los padres. Mi papá decidió que él tenía que continuar su camino. Mi mamá quería irse con él. Nosotros nos hubiéramos quedado sin mamá ni papá. Él fue el que le dijo 'No Aleida, no es justo hacer eso.

Tienes que quedarte con los niños y tienes que ayudarlos a ellos por lo menos los primeros años de vida. Después, si esto continúa, tú y yo nos reunimos'. Y ella lo hizo así, pero ella quería irse con él también, pasa que se dio cuenta que él tenía razón y se queda educándonos. Y también la guerra de guerrilla en Bolivia desaparece antes del año prácticamente. Si eso hubiera durado más yo no sé si estaría con mis dos padres o si no los tuviera a los dos, porque ella estaba dispuesta a irse. En la vida tu aprendes a valorar esas cosas cuando te das cuenta que esos sacrificios que tus padres han hecho es en beneficio de tu futuro, garantizando tu futuro. Entonces lo entiendes, lo aceptas, y casi siempre terminas haciéndolo igual.

"Yo he estado muchas veces fuera de mi país hablando sobre los cinco héroes cubanos, defendiendo su libertad, rompiendo el bloqueo de silencio que existe sobre estos hechos. Y un día mi hija menor me dijo 'Pero ellos no son tus hijos, yo sí'. Yo le dije 'Sí, es verdad. Y yo te quiero como no quiero a nadie más en el mundo. Pero para que tú puedas ir a tu escuela tranquila, para que tú puedas seguir estudiando en esta revolución, para que tú puedas vivir y disfrutar de la vida, esos cinco hombres se han sacrificado para que en tu país no haya crímenes, no haya asesinatos terroristas pagados por la CIA. ¿Entonces qué le debo a esos hombres? También parte de tu vida. Y yo debo luchar por su libertad. Es lo menos que puedo hacer por ellos, porque ellos sacrificaron los mejores años de sus vidas para que mis hijos pudieran seguir viviendo con dignidad y tranquilidad en mi patria'. Es simplemente devolver lo que tú recibes".

Y a pesar de toda esa convicción con la que hablas ¿te hizo falta?

Siempre. Siempre me hizo falta mi papá, me hace falta. Y soy mucho más vieja que como lo asesinaron a él. Tengo 52 años y mi papá muere de 39. Pero igual me lo imagino, me gustaría que estuviera a mi lado. Cuando yo parí a mi primera hija fue cesárea. Y cuando abrí los ojos, había dos compañeros de mi papá vestidos de verde en el salón de operaciones. Y yo les dije: 'Ustedes ¿qué hacen aquí?' Y ellos me dijeron 'Como tu papá no está, estamos nosotros'. Siempre, siempre me ha hecho falta. Pero siempre hay alguien que ha apoyado, hay alguien que me ha demostrado ese amor. Por eso yo le debo mucho a mi pueblo también, yo he recibido mucho calor humano. Pero indiscutiblemente sí, extraño muchas veces a mi papá".

¿Alguna vez te has puesto en el lugar de haber tenido que irte tú a la guerrilla y dejar a tus hijos?

Me voy, me voy con mi papá. Si hubiera sido de verdad necesario para otros pueblos, seguro. Estuve dos años en Angola como médico, estuve un año en Nicaragua y me sentí muy útil. En Angola lloraba prácticamente todas las noches el año que estuve por las cuestiones que veía. En Cuba que muera un niño es una cosa muy rara. Entonces no estoy acostumbrada a perder un niño, menos si yo sé que podía salvarlo, en Angola me pasó muchas veces eso, yo sabía que podía salvarlo pero no había para entubarlo. Entonces tenía que dejar que el corazoncito dejara de latir, a un niño que yo sabía que podía salvar. Por el único hecho de ser un niño africano murió. Por vivir en esa miseria murió. Ante eso, tú dices hay que luchar, hay que luchar con todas tus fuerzas para que estas cosas no ocurran otra vez.

 
Por qué las empresas de EE.UU. cambian a China por México PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Alastair Leithead   
Lunes 06 de Mayo de 2013 08:53

Estadio de los Xolos

Una estatua gigante de un perro sin pelo que lleva puesta una capa de superhéroe recibe a los aficionados del Club Tijuana, en el norte de México.

Al equipo se lo conoce como los Xolos, en referencia a la raza canina xoloitzcuintle, a la que pertenece el animal de la estatua, que resulta ser la preferida del dueño del club.

Se oyen ladridos por los parlantes y los aficionados se ponen a animar a su equipo con trompetas y banderas rojas y negras.

Los Xolos se enfrentan al equipo brasileño Palmeiras en la Copa Libertadores.

Tras años de sufrir la violencia vinculada con el narcotráfico, por fin hay varias cosas que celebrar en Tijuana: un equipo de fútbol exitoso que no existía apenas hace seis años, una tasa de homicidios más baja y una economía que va en ascenso.

Innovadores

En un modesto local en uno de los extremos de la ciudad, un grupo de talentosos ingenieros informáticos también están creando algo de la nada.

Jordi Muñoz

Un pequeño aparato con seis hélices despega y sobrevuela la línea de producción de alta tecnología de la compañía 3D Robotics, fundada por el empresario de Silicon Valley Chris Anderson y su socio mexicano Jordi Muñoz.

El joven de 26 años es unos de los pocos empresarios locales que tuvo la oportunidad de encontrarse con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, durante el reciente viaje del mandatario a México.

Los dos fundadores de la compañía se conocieron en internet y empezaron a producir robots en China, aunque decidieron que tenia más sentido tener una fábrica en San Diego y otra al otro lado de la frontera, en Tijuana, más teniendo en cuenta que los salarios chinos se han cuadriplicado.

"Si se suman todos los costos, el precio está casi en paridad con los de Shenzhen", dice Chris Anderson. "Esa parte de China se ha vuelto más cara, mientras en México los costos se han mantenido igual", afirma.

"Cuando se suman todos los gastos externos -tiempo, transporte y también quizás en un futuro el impacto medioambiental- empiezan a ser muy similares a los de China y desde un punto de vista de la innovación una cadena de suministro más corta es mejor".

"Hace 20 años en México había mano de obra barata. Ahora es mano de obra calificada a un costo competitivo", asegura Anderson.

Cambio de imagen

Fábrica en México

México tiene más acuerdos comerciales internacionales que cualquier otro país y exporta tantos bienes como todo el resto de América Latina junta.

Tijuana siempre ha sido un centro de fabricación de aparatos electrónicos, pero la competencia de China dañó el negocio hace una década.

Ahora, el aumento de los costos en Asia y una tasa de cambio más elevada están haciendo que las compañías que quieren hacer negocios en EE.UU. vean a México con otros ojos.

DJO Global tiene una enorme fábrica de suministros médicos en Tijuana, donde produce una amplia gama de productos.

La compañía casi tuvo que cerrar hace diez años, pero ha conseguido remontar el vuelo gracias a una línea de producción más sencilla y su mudanza a México.

"Ahora los sueldos en China han subido y ese país está a seis semanas del mercado más importante, que es EE.UU.", dice Armando Vega Garduño, director de producción de la compañía.

"Así que estamos mudando toda la producción que teníamos en China aquí. El 50% de lo que solíamos traer de China ahora se fabrica aquí".

Cambio de relación

La reputación de ciudad violenta de Tijuana es conocida, pero tanto la policía como la alcaldía aseguran que ahora este lugar es más seguro que hace dos años.

Barack Obama y Enrique Peña Nieto

"La percepción permanece, pero la tasa de homicidios ha bajado un 70%", asegura el jefe comunal de Tijuana, Carlos Bustamante.

"Ha sucedido gracias a una combinación de participación ciudadana, coordinación con el ejército y los gobiernos federal y estatal, y una purga de la policía".

Unos 600 oficiales fueron despedidos del cuerpo de policía de Tijuana. Ahora el jefe policial de la ciudad, Jesús Alberto Capella, está entre los objetivos de los cárteles de la droga por su lucha contra la corrupción.

Tiene diez guardaespaldas y recibe amenazas de muerte todos los días. La violencia es todavía un problema, pero la morgue de la ciudad ya no está desbordada.

El nuevo presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, quiere cambiar la percepción que se tiene de su país, resaltando su economía en crecimiento y las facilidades para hacer negocios.

La seguridad y el narcotráfico todavía están en el centro de las relaciones bilaterales entre México y EE.UU., pero la creciente importancia del vecino del sur en la economía global está cambiando las cosas.

 
<< Inicio < Anterior 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Siguiente > Fin >>

Página 1 de 140