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Paul Ryan, recién elegido candidato a la Vicepresidencia de EE.UU, es todo un peligro para su país y, en general, para Europa, con la salvedad del Vaticano. “América es más que un lugar. Es una idea. Es el único país fundado en una idea. Nuestros derechos vienen de la naturaleza y Dios; no del Estado (…) Esta idea –puntualizó- se encuentra bajo asedio”. Dios, pues, por encima del Estado, según el Tea Party.
Semejante declaración, favorable a la teocracia y no precisamente a la democracia, la divulga Ryan. Se trata de la doctrina neocon o Tea Party, convertida en ariete para conseguir que la extrema derecha se instale en la Casa Blanca. Supone de hecho el intento del retorno ideológico hacia el absolutismo o el medioevo.
Europa, aborrecida Ryan aborrece a Europa y persigue todo aquello que la ha fortificado económica y socialmente. Hace unos meses, el actual segundo del multimillonario Mitt Romney dijo: “Los europeos han vivido durante décadas bajo la roca de su Estado del Bienestar. Ahora la crisis de la deuda ha levantado esta roca y vemos la fealdad moral que se había desarrollado debajo”.
Romney amenaza a España Romney, el otro día, soltó que durante su mandato impedirá que Estados Unidos se convierta en Grecia, España e Italia. No anunció, sin embargo, cuáles son sus medidas. Las conoce más y mejor Ray. 1.- Procurar la caída del Estado del Bienestar y 2- Utilizar los recortes contra los ciudadanos más débiles y más pobres, de acuerdo básicamente con las recetas salvajes de Mariano Rajoy y sus ministros.
Diferencias estrechas Entre el PP y el Tea Party las diferencias son cada vez más estrechas. Si el dúo Romney y Ryan vencen a Barak Obama, habrá festejo callejero en Génova 13. Y desolación en la ciudadanía progresista española. Con los neoliberales en la Casa Blanca tendremos garantizada la crisis en España para muchos años.
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